lunes, 27 de agosto de 2012

LA DECLARACIÓN DEL MILENIO


Las metas del milenio, ¿metas modestas imposibles de cumplir?

"Al ritmo actual, en África subsahariana recién en 2129 se llegará a cumplir el objetivo de la escolarización universal en el nivel primario, y la meta de hacer disminuir en dos tercios la mortalidad infantil apenas podría cumplirse en 2016 (...). En cuanto a tres de las metas - la lucha contra el hambre y la pobreza, y el acceso al agua- ni siquiera se puede hablar de fechas puesto que la situación en la región, lejos de mejorar, se está degradando.
No sólo estamos lejos de alcanzar las metas del milenio, sino además éstas no presentan nuevas soluciones a los problemas de la población. (...)
Muchos especialistas sostienen que desde el comienzo no tenían ninguna posibilidad de ser alcanzados precisamente porque son simplemente un "parche" a graves heridas producidas por el modelo económico generador de pobreza"

La mortalidad materna en la Argentina

"La tasa de mortalidad materna en Capital Federal es de 1,2 por mil y en las regiones más pobres del país (NOA y NEA), los valores superan los 8 por mil nacidos vivos (...). Al analizar la composición de la mortalidad surgen claramente dos aspectos: 
a) una alta proporción de muertes son evitables;
b) el riesgo de morir no se distribuye homogéneamente, la pobreza y vulnerabilidad inciden en las probabilidades de vivir
En la Argentina, como en otros países de América Latina, la posibilidad de acceder a la información y a medios de planificación familiar no se distribuye equitativamente. (...)

Por lo tanto, las posibilidades de acceso se limitan al espacio familiar, a la relación con los pares y al ámbito escolar. (...) El respeto de los derechos reproductivos (de la mujer), el acceso a servicios de salud de calidad y mejoramiento de las condiciones de vida son requisitos básicos para avanzar en estas metas (del milenio)".

miércoles, 22 de agosto de 2012

El trabajo femenino

EL TRABAJO FEMENINO


Una característica fundamental de los cambios recientes en los mercados de trabajo es la masiva incorporación de las mujeres. En realidad se trata del acceso a empleos remunerados, porque las mujeres ya realizaban una enorme cantidad de tareas destinadas a la reproducción de la sociedad, sin retribución monetaria.
En distintos países del mundo se han desarrollado investigaciones que concluyeron que las mujeres trabajan diariamente más horas que los hombres y que la incorporación de la mujer a los mercados remunerados de trabajo es muy variable según las prácticas sociales predominantes, las concepciones religiosas y las condiciones del ciclo de vida familiar (nacimiento y crianza de los hijos).
Por otro lado, esas mismas investigaciones explican que es mucho más alto el porcentaje de mujeres que de hombres que trabajan en el sector informal de la economía. Así, por ejemplo, el porcentaje de mujeres trabajadoras del sector informal de Bolivia llegaba al 70%, mientras que el de los hombres era el 42%; en Turquía esos valores eran del 80% y el 55%, respectivamente, mientras que en Egipto eran del 74% contra el 46%.

LAS DESIGUALDADES EN LAS REMUNERACIONES


La desigualdad entre mujeres y hombres, entre grupos étnicos y entre regiones geográficas es particularmente persistente. Las mujeres suelen trabajar más pero ganan menos que los hombres debido a que tienen más responsabilidades en el hogar, menos educación o menos acceso a empleos mejor remunerados. En la India, los intocables (o sin casta) sólo tienen acceso a los empleos peor pagos. En las regiones pobres, como el Estado de Chiapas en México, por lo general la pobreza persiste aunque crezca la economía en su conjunto. El desarrollo, efectivamente, beneficia a algunos de estos grupos pero otros quedan postergados.
En la mayoría de las sociedades, las mujeres trabajan más horas por menos dinero. Un número elevado de mujeres trabaja en el hogar, donde cuidan a sus hijos y se ocupan de las tareas domésticas -actividades todas al margen del mercado-. En muchos países, las mujeres tienen un nivel más bajo de instrucción, suelen estar subrepresentadas en los buenos empleos y por lo general ganan menos que los hombres aun por el mismo trabajo (...)
Alrededor del 99% de los 1.000 millones de trabajadores que se incorporarán a la población activa del mundo en los próximos 30 años vivirán en los países que hoy en día tienen un ingreso bajo y mediano. Algunos grupos de trabajadores relativamente pobres han logrado grandes progresos en los últimos 30 años, sobre todo en Asia. Sin embargo, no se ha observado ninguna tendencia mundial hacia la convergencia entre los trabajadores ricos y los pobres. Es más, existe riesgo de que en los países más pobres los trabajadores queden aun más rezagados, a medida que la disminución de las inversiones y del grado de instrucción acentúen las disparidades existentes.

"Se considera jefe de familia a la persona que es el sostén principal del hogar, que decide cómo se distribuyen los ingresos y que ejerce la autoridad familiar. En el caso de América Latina, el 30% de los hogares tiene como jefe a una mujer y éstos corresponden a sectores de bajos y medianos ingresos"